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Su nombre, al igual que el de
muchos más en el amplio mundo del ciclismo, es reemplazado por un apodo
que prácticamente se convierte en su única identidad: “pajarito”
Buitrago.
Pero, para efectos estrictamente legales, quizás deba firmar como Julio
Roberto Buitrago Dueñas, un hombre nacido en Guayatá (Boyacá) el 13 de
enero de 1937, es decir, hace pocos días cumplió 74 años de edad. Revista Sólo Ciclismo
le sorprendió en su casa vacacional de Silvania en Cundinamarca, para
pedirle que rememore con nosotros ese pasado alegre y nostálgico de los
años cincuentas y sesentas cuando su nombre ocupaba las primeras páginas
de los principales diarios del país.
Revista Sólo Ciclismo: ¿Por qué “pajarito” Buitrago?
Roberto Buitrago: Bueno, curiosamente el apodo no me lo puso Carlos
Arturo Rueda C. quien bautizó al 80% de los ciclistas en Colombia. Este
apodo me lo puso un ciclista de Pasto en una carrera en la cual, según
él, yo había volado como un pajarito y les había ganado a todos. Ese es
el verdadero origen de mi sobrenombre.
RSC. Háblenos de su infancia.
RB. A mí me trajeron a Bogotá un poco antes del 9 de abril del ´48.
Nuestra casa está ubicada en el barrio 7 de Agosto y, muy cerca de allí,
como a cuadra y media, alquilaban bicicletas. En esa época esa era la
moda. Claro que eran bicicletas de turismo porque las de carreras aún no
se conocían. Entonces yo ahorraba de mi plata de las onces para poder
alquilar una de estas bicicletas durante una o dos horas. Obviamente
entre más montaba más me entusiasmaba con el ciclismo.

Julio Roberto Buitrago Dueñas
RSC. ¿Cuándo comenzó a competir?
RB. Justamente en esa época compré mi primera bicicleta y tomé la
decisión de participar en una de tantas carreras que se realizaban. Ir a
Chía era salir de Bogotá, e ir hasta Zipaquirá era ir muy lejos; eran
distancias consideradas muy largas en aquellos años. Las inscripciones
eran gratuitas y la premiación no pasaba de medallitas o trofeos;
realmente se corría por “pura fiebre”. En el año ´54 tuve una bicicleta
de carreras y el nivel de las competencias en las que participaba
aumentó.
RSC. ¿Cuál era su fortaleza y cuál su debilidad?
RB. Subía muy bien; esa fue mi fortaleza. Mi debilidad era el terreno
plano porque a pesar de medir 1.74 pesaba sólo 60 kilos; era muy
delgado. Pero gracias a mis condiciones de escalador fui varias veces
Rey de la Montaña en Vueltas a Colombia. En ese entonces no se decía
Campeón de Montaña sino Rey.
Recuerdo que en 1954 nos fuimos a vivir al barrio Primero de Mayo en el
sector del 20 de Julio y allí formé un grupo de jóvenes entusiastas
tanto para entrenar como para competir. Fue en aquella época cuando
entré a trabajar como mensajero en Droguerías Nueva York, en la calle 24
con carrera séptima.
En 1955 corrí la Vuelta a Cundinamarca que constó de cuatro etapas muy
duras por terrenos destapados por Pacho, La Palma, Guaduas, etc.
terminando en Bogotá.
RSC. Las fechas parecen estar ligadas a sus lugares de residencia: 7 de agosto, Primero de mayo, 20 de julio…
RB. (Sonríe).
RSC. Un paréntesis: ¿Cuántos hermanos tuvo?
RB. Tuve 10 hermanos; cinco hombres y cinco mujeres.
RSC. ¿Cuándo debutó en La Vuelta a Colombia?
RB. En 1956, ocupando el puesto 47 en la general. En otra quedé tercero;
en 1960 fui subcampeón detrás de Hernán Medina Calderón. En aquella
Vuelta tomé la camiseta tricolor de líder en Bucaramanga y la mantuve
durante 14 etapas; ese récord está vigente todavía. Infortunadamente en
la penúltima etapa (Manizales-Riosucio) tuve una serie de pinchazos y
perdí la opción de ganar la Vuelta; el campeón fue Hernán Medina. Esa
fue la primera Vuelta que terminó en Medellín, porque siempre terminaban
en Bogotá.
RSC. ¿Cómo se desarrolló la Vuelta del ´62?
RB. En esa época las diferencias “normales” entre uno y otro eran de
diez, quince minutos, media hora…una hora. En la penúltima etapa
(Manizales-Dorada) yo gané el premio de montaña en el Páramo de Letras y
me lancé en el descenso. Al paso por Fresno yo llevaba una ventaja
cercana a los quince minutos. Javier Suárez había tenido una caída.
Cuando yo llegué al “plancito cansón” entre Mariquita y La Dorada tuve
una crisis por físico agotamiento y fui alcanzado por el lote principal.
La etapa la ganó Rubén Darío Gómez y yo quedé tercero, pero bonificando
10 segundos que me permitieron ser nuevo líder y partir al día
siguiente con esa diferencia sobre “cochise” en la etapa La
Dorada-Bogotá. Fue una etapa muy interesante y arduamente disputada. Los
paisas juraban que ganaría “cochise” y los cundinamarqueses creían que
ganaría yo. Realmente la carrera se centró entre los dos y, en el
ascenso al alto del Trigo, partía y se iba del lote el que quería. En el
descenso a Villeta tuve un pinchazo y “cochise” me pasó de largo. En
ese momento pensé: “perdí La Vuelta”. Al llegar a Villeta encontré a
“cochise” con el mismo problema: había pinchado. Los dos comenzamos el
ascenso a La Tribuna juntos. Yo subía más que él, pero subí al paso suyo
reservando energías porque yo suponía que no la iba a tener nada fácil
desde La Tribuna hasta El Campín. Él subió con lo justo y yo subí
sobrado. Y de ahí hacia Bogotá le tuve que aguantar los mil arrancones
que me hizo, pero no me dejé sacar de rueda. Como se había venido tanta
gente desde Guaduas, al plan caímos como unos quince, así que eso me
favoreció un poco para protegerme del viento en el plan.

"Pajarito" Buitrago, Campeón 1962
RSC. ¿Por dónde entró la carrera a Bogotá?
RB. Al pasar Fontibón seguimos por la Calle 13 hasta la Carrera 30 y
volteamos hacia El Campín. La presencia de público a lo largo del
recorrido fue de proporciones inimaginables. Toda la atención del país
centró sus miradas en el final de aquella Vuelta. Recuerdo que el último
arrancón que me pegó “cochise” fue en la Carrera 30 llegando al Campín.
Yo resistí hasta donde mis fuerzas me lo permitieron pero no aguanté
más: me estallé. Lo curioso de todo esto es que justo en ese momento
“cochise” se estalló también. Si él hubiese insistido un poco más me
gana La Vuelta, pero los dos quedamos “limpios” al mismo tiempo.
RSC. ¿Entonces dónde se pierden los dos segundos?
RB. A la entrada al estadio en la puerta de maratón. “Cochise” entró
primero que yo, me tomó unos veinte metros de ventaja, pero sólo logró
descontarme dos segundos. Le gané La Vuelta por ocho segundos.

Hernán Medina, "Pajarito" Buitrago y "Cochise"
RSC. Roberto: si, como dice la canción, veinte años no es nada, entonces ocho segundos qué son?
RB. Un suspiro! Solamente eso: un suspiro!
RSC. ¿Fue éste el mejor momento de su carrera deportiva?
RB. Sí. Indudablemente el mejor momento fue la entrada al estadio El
Campín. Pero también recuerdo con mucha alegría el haber representado a
Colombia en los Juegos Olímpicos de Roma en 1960.
RSC. ¿Y la mayor tristeza?
RB. Mi retiro de una Vuelta a Colombia en la etapa Medellín-Riosucio por problemas de salud.
RSC. Por favor describa con una frase a las siguientes personas:
Hernán Medina Calderón:
Una persona muy culta. No en vano se le conoció como El Príncipe estudiante.
Rubén Darío Gómez:
El ciclista más inteligente.
Julio Arrastía Bricca:
El mejor entrenador y sobre todo, el mejor director de ciclismo.
Ramón Hoyos:
mmm bueno… él era muy bueno pero….tenía sus cositas, como todo paisa.
“Cochise”:
El loco! Un loco definitivamente, pero muy buena persona.

Roberto "Pajarito" Buitrago con Fabio Parra, Miguel Samacá, Álvaro
Pachón, Luis Herrera, Rafael Niño, Pablo Wilches, Oliverio Rincón, Pablo
Hernández, Javier Suárez, Carlos M. Jaramillo, Martín Rodríguez, entre
otros.
RSC. Existió el doping en los años sesentas?
RB. No! Yo creo que el problema del doping comenzó en la década siguiente; en los setentas.
RSC. Si tuviera veinte años ahora, volvería a ser ciclista?
RB. Sí claro! Pero no solamente si tuviera veinte años; si fuese treinta años más joven con seguridad volvería a competir.
RSC. ¿Cómo es su estado de salud actualmente?
RB. Muy bueno. Yo no sufro absolutamente de nada. A veces me da gripa.
RSC. ¿Cómo está conformada su familia actualmente?
RB. Cumplo este año bodas de oro en un matrimonio con Myriam Buitrago.
Tenemos 4 hijos: Diana, la mayor, que es sofróloga, Roberto que es
ingeniero civil, Gina que es odontóloga y la cuarta, Luisa, es médico
internista.
RSC. ¿Qué clase de pajarito le hubiera gustado ser?
RB. (sonríe). Me hubiera gustado ser un Copetón.
RSC. ¿Alguna vez en la vida se ha sentido enjaulado?
RB. No! Afortunadamente he llevado una vida muy afortunada, normal, de
una persona que trabaja y que logró tener un nombre en el deporte
colombiano. |