Revista Sólo Ciclismo quiso conocer las impresiones de algunos de los más destacados protagonistas, preguntándole a cada uno de ellos cuál consideran el momento que les deparó mayor alegría y cuál les generó un sentimiento de frustración o tristeza, hablando exclusivamente de sus participaciones en La Vuelta a Colombia en Bicicleta.
Para mi fue motivo de mucha
felicidad haber ganado la Primera Vuelta a Colombia en bicicleta por
cuatro razones: porque yo tuve la idea de llevarla a cabo, porque gané
siete etapas, porque le tomé más de veintidós minutos de diferencia al
segundo clasificado y porque logré cerrar con broche de oro ganando la
última etapa con llegada en Bogotá. Ese día le demostré al mundo que yo
no estaba loco: La Vuelta ya era un hecho; se había realizado! |

Efraín “El Zipa” Forero |
El momento más triste fue en
La Vuelta del ´52 porque a pesar de estar mejor preparado que en la
primera todo se complicó. Se corría la etapa Bogotá-Honda y me
encontraba escapado subiendo al Alto del Trigo; le llevaba al segundo
más de dieciséis minutos. Yo estaba acostumbrado a entrenar doscientos
cincuenta kilómetros y tenía mucha resistencia, pero en aquella etapa
el carro acompañante venía atrás y yo me quedé sin agua. Un aficionado
me alcanzó una totuma con líquido, yo pensaba que era agua y bebí sin
saber que se trataba de “guarapo”. Desde aquel día me enfermé; sólo
pude recuperarme en la cuarta etapa, es decir tres días después. Y
cuando creía que todo iba a volver a la normalidad, tuve problemas
mecánicos, se me partieron las ruedas, pinché los tubulares y los
cambios se dañaron. Posteriormente bajando del Alto de Minas hacia La
Pintada se partió el tenedor de mi bicicleta, tuve muchas heridas y
los directivos me obligaron a retirarme de la competencia pese a que yo
insistí en que quería continuar. Esa fue mi mayor desilusión deportiva.
Me siento muy contento de
que La Vuelta haya cumplido 60 años a pesar de que hubo momentos en que
se pensó que iba a desaparecer. Afortunadamente hoy podemos darnos
cuenta que existe gente que quiere ayudar al ciclismo y darle ese
segundo aire que tanto necesita. Ojalá volvamos a aquellas épocas en
que había afición y mucha práctica del ciclismo.
Luis Alberto “Lucho” Herrera |
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Tuve dos momentos de
inocultable alegría: cuando gané mi primera Vuelta y cuando gané la
última, después de una etapa contra reloj entre Villa de Leyva y Tunja,
un día antes del final.
De
igual manera puedo hablar que mi momento más triste fue cuando perdí la
Vuelta de 1983 en una llegada a Pereira.
La Vuelta a Colombia es la
carrera más dura a nivel nacional por la topografía y el recorrido de
las diferentes etapas. Y si ha sido dura para los colombianos, para los
europeos ha sido aún más difícil.
Pablo Wilches |
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Mi mejor momento fue en 1987 cuando le gané a “lucho” Herrera.
No recuerdo haber sentido tristeza en una
Vuelta a Colombia. Hubo momentos de mucha dificultad, pero no los puedo
catalogar como tristes.
Santiago Botero |
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No tuve la oportunidad de
correr muchas Vueltas a Colombia, pero indiscutiblemente para mí fue
muy grato haber ganado la de 2007. Yo venía de correr en Europa y
obviamente sabía que no solamente era un anhelo sino una
responsabilidad ganar la Vuelta en mi propio país. Eso hace parte de
una satisfacción personal y del complemento de un palmarés como
deportista. Siempre será motivo de orgullo haber ganado la competencia
más dura de América.
El
momento más triste lo viví en La Vuelta del año pasado, en la etapa que
partió de Guaduas. Yo venía sufriendo las secuelas de una gripe pero
además se sumaron otros factores. Me dio mucha tristeza haberme ahogado
en la orilla porque realmente sólo me quedaba esa etapa. Había
superado La Línea, El Escobero y Minas…sólo me faltaba esa, y me
retiré.
Oliverio Rincón |
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Yo creo que quien gana es
quien goza, por eso recuerdo con mayor agrado cuando triunfé en la
Vuelta de 1989. Fue doble alegría porque además era el novato de La
Vuelta.
Infortunadamente sólo pude
correr dos Vueltas a Colombia. Por eso quizás no hubo tiempo de
acumular tristezas. Pero sí recuerdo que en la segunda que participé no
me sentí muy bien; ya estaba compitiendo en Europa y en ese momento mi
condición no era la mejor.
Patrocinio Jiménez
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Indudablemente el mejor momento para mí fue 1976 cuando gané La Vuelta. No fui líder, pero gané. Y la gané en la última etapa.
Tristezas no tuve. Al menos no recuerdo haberlas tenido; siempre gocé del sufrimiento.
Como historia y como deporte La Vuelta a
Colombia en bicicleta es un evento grandioso. Y la palabra “grandioso”
lo dice todo.
Rafael Antonio Niño |
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En 1970 tuve mi mayor
felicidad al ganar en el estadio El Campín mi primera Vuelta a Colombia.
Era el día de las madres y poder dedicarle el triunfo a mi mamá (María
de Jesús) fue indescriptible.
El momento triste fue en
1979 en una etapa que llegó a Barranquilla. Tuve una caída y todo el
mundo se puso en contra mía. Me tenían entre ojos porque les había
ganado el Clásico por más de cuatro minutos. Esa fue la llamada
emboscada.
Miguel Samacá |
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Bueno, no sé, yo creo que no hay un único momento de felicidad. Hay
muchos. Y casi siempre están ligados a los triunfos. Por eso puedo
hablar de los años en que gané: 1972 y 1974.
De igual manera en lo
referente a los momentos tristes. El ciclista se acostumbra a convivir
con ellos. Hacen parte de su oficio, de su profesión. Hay que aprender a
superarlos para poder seguir adelante.
La Vuelta y el ciclismo en
general siempre me han parecido lo máximo! Por eso siempre anhelé ganar
esta competencia. Es algo ligado a mí antes, durante y después de hacer
parte de la competencia.
| Cristóbal Pérez |
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Fui
muy feliz en La Vuelta del ´82 cuando le gané a Fabio (Parra) y a
“pinocho” Corredor (Israel). Fue un año maravilloso para mi.
Los momentos tristes los
asocio con las caídas, las pérdidas de tiempo. Y en esas circunstancias
los momentos difíciles son muchos.
Siempre he considerado que
La Vuelta es el deporte más representativo de nuestro país, razón por
la cual opino que los directivos, la Federación y los empresarios
deberían apoyarlo mucho más.
Roberto “Pajarito” Buitrago |
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Obviamente para mí, la mayor alegría fue haberle ganado a “Cochise” por
ocho segundos La Vuelta del ´62. Fue una carrera muy emocionante,
particularmente la última etapa que se disputó entre Dorada y Bogotá.
Fueron doscientos kilómetros en los que sólo se pensaba quién iba a
ganar, si “Cochise” o yo.
La meta estaba ubicada en El
Campín….el estadio lleno, a reventar. Martín me descontó dos
segunditos, pero le gané por ocho. Aún hoy, es emocionante recordarlo.
Mi momento difícil, triste,
fue en una etapa que llegaba a Riosucio pasando por La Pintada. Sufrí un
desmayo. Nunca se supo la causa. Por esa razón, como no pude terminar
la etapa, las directivas decidieron eliminarme de la competencia, pero
la afición de Bogotá y Cundinamarca protestó, manifestando que si me
excluían de la carrera no dejarían llegar La Vuelta a Bogotá. Así que
me dejaron participar….y llegué. No hace mucho, pero llegué! (sonríe).
Las Vueltas a Colombia como
espectáculo deportivo fueron muy buenas hasta la década de los
ochentas, porque se contaba con el apoyo de más de cuatro cadenas
radiales; hoy ya no existe eso, entonces la gente no sabe la magnitud
de La Vuelta a Colombia, quiénes pasaron, cuáles son los favoritos,
quién va de líder, etc.
Álvaro Pachón |
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Mi
mayor felicidad fue la llegada al Campín en La Vuelta de 1971, en la
que me coroné Campeón. Fue muy emocionante recibir la aclamación de
todos los aficionados en el estadio.
Momentos tristes hubo
varios: cuando perdí La Vuelta del ´74. También cuando me retiré en La
Vuelta del ´81 en Barbosa (Santander). Fue la última Vuelta en la que
competí. Esa Vuelta salió de Cúcuta. Un mes antes había sufrido
fractura de clavícula, pero existía un compromiso de correr y así lo
hice. Quizás no fue la mejor decisión ya que no tenía la preparación
adecuada.
La Vuelta es el mayor evento
deportivo del país. La gente está pendiente de lo que sucede en
carretera saliendo a ver pasar los ciclistas o escuchando las
informaciones de los medios de comunicación. Es bueno reconocer que La
Vuelta tuvo una época gris porque los eventos internacionales la
opacaron, pero es muy grato saber que está volviendo a los lugares de
honor.
José Chepe” Castelblanco |
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Mis años maravillosos fueron 1997 y 98 cuando puede dar mi máximo rendimiento y así poder ganar.
Tuve un momento de mucha
desilusión cuando me quitaron la que pudo haber sido mi quinta Vuelta,
por un control médico muy discutido. En esa oportunidad el triunfo le
correspondió a Libardo (Niño).
Pablo Hernández |
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Tuve momentos muy felices en el ciclismo, particularmente en las
Vueltas a Colombia. Es inolvidable lo que viví en 1969 cuando me coroné
como Campeón. También recuerdo con mucha alegría cuando gané dos
etapas.
El momento triste fue en
1965 en una etapa bajando a Armenia en la cual pinché, no conté con la
colaboración de mis compañeros y perdí allí toda opción de ganar La
Vuelta.
La Vuelta está en un proceso
de recuperación y los aficionados así lo están entendiendo. Esperemos
que vuelva a ser aquel espectáculo de multitudes que todos recordamos
con mucha alegría, aunque con algo de nostalgia.
Fabio Enrique Parra |
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El
triunfo que obtuve en 1981 fue muy importante para mí, quizás el que
más alegría me generó, hablando específicamente de Vueltas a Colombia.
En aquel momento yo era un muchacho muy joven, estaba iniciando mi
carrera deportiva, lo cual hace que todo haya sido muy significativo.
Pero así como hubo momentos muy felices también hubo algunos que no
fueron los mejores. Recuerdo un ascenso al páramo de Letras en el
cual tuve dos caídas. Bueno, debo aclarar que aunque la etapa era
subiendo, había algunos sectores de ligero descenso que fue justamente
en los que caí. Esa etapa accidentada y un estado de forma que no era
el mejor, hicieron que mi ilusión también cayera al piso. No fue mi
mejor actuación, infortunadamente. |