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Paracycling PDF Imprimir E-mail
Escrito por Hernán Payome Villoria   

El ciclismo, a cualquier nivel, siempre será considerado uno de los deportes más exigentes y peligrosos del mundo. No solamente se requiere de una gran capacidad física para practicarlo, sino que se necesita de mucha destreza, habilidad y suerte para no sufrir un accidente. Y las posibilidades de accidentarse aumentan, obviamente, en un país donde abundan los conductores homicidas por calles y carreteras.

Y en donde, con contadas excepciones, se carece de vías aptas para su práctica, franja de ciclo vía en las carreteras nacionales y, ante todo, cultura ciudadana y respeto por las normas de tránsito. Con este panorama tan desalentador, cualquiera entiende que es muy difícil ser ciclista en un país de locos como éste.


Y si es difícil serlo contando con los cinco sentidos y con plena capacidad física y orgánica, ya podemos imaginar lo que es practicar el ciclismo cuando se sufre alguna lesión física, se carece de una parte anatómica de nuestro cuerpo o se padece de alguna otra discapacidad física de las múltiples que pueden afectar a un ser humano.


Por todo lo anterior, SÓLO CICLISMO, hace mención de una actividad quizás desconocida para muchos, pero de invaluable mérito a la hora de hacer un balance del poder de superación que han tenido muchas personas quienes, sufriendo una discapacidad, han optado por iniciar o continuar con la práctica de este deporte.


Muchos lo hacen simplemente como terapia física y mental, otros se exigen a nivel individual y logran grandes avances en cuanto a resultados y, otros más, dan rienda suelta a su espíritu competitivo y logran tomar parte en competencias regionales, nacionales e incluso mundiales, como es el caso de la máxima de ellas, los JUEGOS PARALÍMPICOS.


“El hombre que inventó los Juegos Paralímpicos fue el neurocirujano inglés Ludwig Guttman. El 28 de julio 1948, el día de apertura de los Juegos Olímpicos de Londres, se llevó a cabo una competencia deportiva para veteranos de la Segunda Guerra Mundial con heridas de médula espinal y, doce años más tarde, en Roma, Italia, 1960, Guttman  logró el sueño “imposible”  de realizar las primeras Olimpíadas para  personas discapacitadas.


Los "Juegos Paralímpicos" indican pruebas "paralelas" y están abiertos para atletas discapacitados. Desde 1988 en Seúl, Corea, los Juegos Paralímpicos de Verano se han efectuado el mismo año que  las Olimpíadas. Los Juegos Paralímpicos son para atletas de seis grupos diferentes de incapacidad”.