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El ciclismo, a
cualquier nivel, siempre será considerado uno de los deportes más
exigentes y peligrosos del mundo. No solamente se requiere de una gran
capacidad física para practicarlo, sino que se necesita de mucha
destreza, habilidad y suerte para no sufrir un accidente. Y las
posibilidades de accidentarse aumentan, obviamente, en un país donde
abundan los conductores homicidas por calles y carreteras. Y en donde,
con contadas excepciones, se carece de vías aptas para su práctica,
franja de ciclo vía en las carreteras nacionales y, ante todo, cultura
ciudadana y respeto por las normas de tránsito. Con este panorama tan
desalentador, cualquiera entiende que es muy difícil ser ciclista en un
país de locos como éste.
Y si es difícil serlo contando con los cinco
sentidos y con plena capacidad física y orgánica, ya podemos imaginar
lo que es practicar el ciclismo cuando se sufre alguna lesión física,
se carece de una parte anatómica de nuestro cuerpo o se padece de
alguna otra discapacidad física de las múltiples que pueden afectar a un
ser humano.
Por todo lo anterior, SÓLO CICLISMO, hace
mención de una actividad quizás desconocida para muchos, pero de
invaluable mérito a la hora de hacer un balance del poder de superación
que han tenido muchas personas quienes, sufriendo una discapacidad,
han optado por iniciar o continuar con la práctica de este deporte.
Muchos lo hacen simplemente como terapia física
y mental, otros se exigen a nivel individual y logran grandes avances
en cuanto a resultados y, otros más, dan rienda suelta a su espíritu
competitivo y logran tomar parte en competencias regionales, nacionales
e incluso mundiales, como es el caso de la máxima de ellas, los JUEGOS
PARALÍMPICOS.

“El
hombre que inventó los Juegos Paralímpicos fue el neurocirujano inglés
Ludwig Guttman. El 28 de julio 1948, el día de apertura de los Juegos
Olímpicos de Londres, se llevó a cabo una competencia deportiva para
veteranos de la Segunda Guerra Mundial con heridas de médula espinal y,
doce años más tarde, en Roma, Italia, 1960, Guttman logró el sueño
“imposible” de realizar las primeras Olimpíadas para personas
discapacitadas.
Los "Juegos Paralímpicos" indican pruebas
"paralelas" y están abiertos para atletas discapacitados. Desde 1988 en
Seúl, Corea, los Juegos Paralímpicos de Verano se han efectuado el
mismo año que las Olimpíadas. Los Juegos Paralímpicos son para
atletas de seis grupos diferentes de incapacidad”.
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